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Los dos principales trastornos de la conducta alimentaria.

Los principales trastornos de la conducta alimentaria son la anorexia nerviosa y la bulimia, alteraciones de signo contrapuesto.

Anorexia es un término médico utilizado para designar la pérdida de apetito de cualquier origen. Pero la anorexia nerviosa, también denominada anorexia mental, es un trastorno bien definido de la conducta alimentaria.

Anorexia nerviosa

Caracterizada por un profundo rechazo a los alimentos. O mejor dicho, una restricción persistente de alimentos que se autoimpone la propia persona afectada por miedo a engordar.

Esta conducta le provoca un progresivo estado de malnutrición, con la consecuente pérdida de peso, y más adelante una seria alteración del metabolismo interno que, si no se pone remedio a la situación, puede tener un desenlace fatal.

Es de una enfermedad típica de los países desarrollados, de en las últimas décadas. Bajo influencia de las tendencias de la moda, la delgadez se ha convertido en un “valor positivo”, sinónimo de belleza. No es raro, pues, que la mayoría de las personas afectadas sean chicas adolescentes o mujeres jóvenes, con una máxima incidencia entre los 14 y los 18 años.

Causas de la anorexia nerviosa

El origen del trastorno todavía no ha sido aclarado completamente. Por un lado, hay quienes postulan que la causa puede radicar en una anomalía de los mediadores químicos del cerebro, o en una alteración del hipotálamo, estructura nerviosa situada en la base del cerebro donde se encuentran los centros que regulan el apetito y la saciedad.

Por otro lado, hay quienes sostienen que la anorexia nerviosa depende en esencia de factores psicológicos. Ya sean conflictos internos o relacionados con el entorno. Miedo patológico a tener un exceso de peso y debido a ello no ser bien aceptado por los demás. El error a las modificaciones corporales propias de la pubertad que anuncian el paso a la edad adulta, sumado a un rechazo a la feminidad en las chicas, una expresión de protesta contra la madre, el medio familiar o e medio social en su conjunto…

Cuadro sinóptico para diferenciar la bulimia y la anorexia. Síntomas de un trastorno alimentario

Manifestaciones de la anorexia nerviosa

La enfermedad por lo común afecta a chicas inteligentes, muy activas, sensibles, tímidas pero con mucha autoestima y que se preocupan de manera evidente por su aspecto externo, por su vestuario y actitudes.

El primer síntoma es, sencillamente, un deseo irrefrenable de estar delgado, un auténtico pánico a engordar. A veces parece es una conducta caprichosa juvenil, más o menos justificada según sea el peso y aspecto de la chica. Pero en otras ocasiones se advierte que no hay ninguna justificación para tales prevenciones porque la joven tiene una bonita figura, puede considerarse dentro de la normalidad o incluso está delgada.

En cualquier caso, la chica tiene la sensación de que es “gorda” y empieza por su cuenta, de manera impulsiva, un régimen restrictivo, evitando sobre todo los hidratos de carbono y las grasas, a la par que aumenta su actividad física.

Poco a poco reduce la ingesta, aún cuando tenga hambre, pero finalmente llega a perder el apetito. A medida que la situación se agrava aparecen signos de inadecuada nutrición: aspecto demacrado, piel pálida y seca, hipotensión arterial que a veces causa mareos, debilidad, tendencia a una disminución general de la temperatura corporal, estreñimiento pertinaz… En las chicas también se producen signos que reflejan un trastorno hormonal: aumento del vello corporal, atrofia de las manos, ausencia del ciclo menstrual…

Finalmente, la situación se vuelve insostenible y surgen complicaciones como un fallo renal agudo o un desequilibrio grave del medio interno que puede ocasionar la muerte.

Señales de alarma de la anorexia nerviosa

  • Rechazo de las comidas normales.
  • Comportamientos extraños y obsesivos a la hora de comer.
  • Pérdida de peso progresiva.
  • Hiperactividad y ejercicio físico constante.
  • Debilidad y cansancio.
  • Sensación de frío.
  • Vértigos y descenso de la presión arterial.
  • Vómitos inducidos.
  • Uso de laxantes y diuréticos para perder peso.

Diagnóstico precoz de la anorexia nerviosa

Buena parte de los casos de anorexia nerviosa se descubren a tiempo y se solucionan con el oportuno tratamiento. Aunque el trastorno puede evolucionar de una forma fluctuante durante algunos años de desaparecer por completo. Pero alrededor del 5% de los casos el diagnóstico se retrasa y ya es demasiado tarde para solucionarlo cuando los médicos toman cartas en el asunto: entonces la carencia nutritiva y los problemas metabólicos son tan acusados que su evolución lleva a la muerte.

Tratamiento de la anorexia nerviosa

La terapia debe contemplar dos aspectos básicos.

Por un lado, un mejoramiento del estado nutritivo y la reanudación de una alimentación normal.

Por otro, un tratamiento psicológico para intentar resolver el conflicto que ha dado origen a la situación. Si bien en algunos casos puede seguirse un tratamiento en el propio hogar, muchos expertos insisten en la necesidad de optar inicialmente por un ingreso hospitalario para poder evaluar con exactitud el estado de la persona afectada, controlar mejor su dieta y, a la par, apartarla durante tiempo del medio familiar o social. De manera progresiva hay que instaurar una dieta oral cada vez más calórica. E incluso puede administrarse fármacos para estimular el apetito.

Paralelamente, se lleva a cabo una psicoterapia de apoyo, en principio para determinar los conflictos psicológicos más agudos y poder superar el rechazo a la comida. Más adelante se procede a una terapia individual más profunda, complementada con una terapia familiar siempre que sea posible.

Bulimia

La bulimia es un trastorno caracterizado por una necesidad imperiosa de ingerir cantidades excesivas de alimentos en relación con las necesidades objetivas de la persona afectada. A veces este apetito voraz es persistente. Pero en muchas ocasiones sobreviene en forma de crisis de duración variable en las que se devora todo lo que está al alcance.

En ocasiones, esta pauta alimentaria conduce a un aumento de peso, que a veces llega a ser realmente excesivo. Sin embargo, otras muchas veces la persona afectada se provoca sistemáticamente el vómito después de cada exceso alimentario, o bien recurre al uso de grandes cantidades de laxantes para desembarazarse lo más rápidamente posible de los productos consumidos, de tal modo que se logra evitar el aumento de peso.

Cuadro explicativo en ingles de la bulimia

Causas de la bulimia

Al igual que en el caso de la anorexia nerviosa, el origen de este trastorno puede radicar tanto en un trastorno funcional del hipotálamo como en factores psicológicos. Suele asociarse la aparición de bulimia con periodos de ansiedad o estrés, unas veces como reacción puntual ante una situación angustiante, una ruptura o pérdida de un ser querido, etc. Pero otras veces en relación con conflictos más profundos que se arrastran desde la niñez.

Manifestaciones de la bulimia

Aunque puede presentarse a cualquier edad y en ambos sexos, el trastorno de la bulimia suele darse con mayor frecuencia en chicas adolescentes y mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 30 años. En los casos típicos, los accesos de voracidad se presentan en crisis, repitiéndose varias veces al día, y generalmente la necesidad de comer se satisface a escondidas, de una manera desenfrenada.

Es habitual que, una desde el principio o bien al cabo de un tiempo, se provoque el vómito inmediatamente después de cada acceso, por lo que no se observa un incremento del peso, o incluso puede mantenerse un estado de delgadez. Es posible que los accesos bulímicos se presenten esporádicamente, en especial si surgen como reacción ante una situación particular, pera extinguirse con el tiempo.

Tratamiento de la bulimia

El tratamiento de la bulimia requiere un reconocimiento y la aceptación del padecimiento del trastorno por parte de la persona afectada.

Por una parte, habrá que proceder a una normalización de los hábitos alimentarios, bajo una estricta supervisión profesional y preferentemente en un centro médico.

Por otra, será preciso llevar a cabo una psicoterapia, individual y a veces también familiar, complementando cuando sea preciso con el uso de antidepresivos. La participación en grupos de autoayuda, formados por personas que también padecen el trastorno, de bulimia resulta en muchos casos de suma utilidad.